
Introducción
La Gran Orden Egipcia es la jurisdicción de Altos Grados masónicos del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Misraïm, practicado según la escala de 33 grados establecida en 1862 por Jean-Étienne Marconis de Nègre (1795-1868), fundador del Rito de Menfis, cuando éste entró en el Gran Oriente de Francia.
Para ello, el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Misraïm en 33 grados no toma prestado nada de otros ritos. A diferencia de la escala de 95 grados del mismo rito, la escala de 33 grados no utiliza los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. De hecho sus rituales apenas tienen relación con la leyenda de Hiram o cualquier otra connotación judeocristiana, ya que sus fundamentos son precristianos y se inspiran en el esoterismo y la espiritualidad del Renacimiento.
Los rituales y los trabajos del Rito sumergen al buscador en el Egipto alejandrino, crisol de diversas culturas, filosofías y religiones del Antiguo Egipto, la Antigua Grecia, Mesopotamia y Asia Menor. En sus grados también se reactivan los trabajos de la Academia de Platón o de los Médici. Esta búsqueda conducirá a muchos iniciados a la famosa inscripción que adornaba el Templo de Apolo en Delfos «Conócete a ti mismo y conocerás el Universo y los Dioses», haciendo de ella uno de los fundamentos de su trabajo.
El Despertar
En 1999, después de casi 150 años de profundo sueño, el Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, Philippe Guglielmi, decidió despertar el Rito Egipcio dentro de la Obediencia. Este trabajo fue realizado con la ayuda de su Primer Gran Maestre Adjunto, Ludovic Marcos, un profundo conocedor de las estructuras que practicaban este Rito y que posteriormente sería fundador de la Gran Orden Egipcia. El desafío era ofrecer un camino de búsqueda espiritual, realizado al abrigo de los valores democráticos y sociales del Gran Oriente de Francia y dentro de una absoluta libertad de conciencia.
Hasta la fecha, el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Misraïm en 33 Grados ha sabido establecer una visión que va en la dirección de las palabras que el historiador Gérard Galtier sostuvo en su libro La Tradición Oculta:
«Sacar este rito de su torre de marfil y ubicarlo entre las demás Obediencias,
preservando la más interesante de sus especificidades».
La voluntad desplegada por los Hermanos y Hermanas de la Gran Orden Egipcia es vivir el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Misraïm en 33 grados en la sencillez y la humildad del buscador espiritual, según el modo asociativo y en un esquema democrático de funcionamiento, pues la masonería es al mismo tiempo una escuela de vida y una escuela de filosofía, es decir, una escuela de la vida en común.